Aunque un atacante consiga una contraseña, no puede acceder a la cuenta si no tiene el código temporal enviado al teléfono móvil o a una aplicación de autenticación del propietario original. Conclusión
La búsqueda "hackear Facebook 2012" es hoy una cápsula del tiempo que nos recuerda la ingenuidad de los primeros años de las redes sociales masivas. Demuestra que el eslabón más débil de la seguridad informática siempre ha sido el factor humano. Aquellos que en 2012 intentaron vulnerar la privacidad de otros utilizando "trucos de internet" terminaron, en su gran mayoría, siendo víctimas de sus propias descargas.